Varices: cuándo revisarlas de verdad
Ya vimos por qué aparecen las varices en general; aquí vamos a lo práctico. Que tengas varices no significa automáticamente que tengas un problema de salud que resolver: hay varices que son puramente un tema estético, y varices que son la señal visible de que la circulación de retorno de la pierna no está funcionando como debería. Distinguir una cosa de la otra es precisamente el trabajo de un especialista, y no siempre se puede saber solo con mirarlas.
Cuándo suelen ser solo un tema estético
Si las varices son pequeñas, no duelen, no se acompañan de hinchazón ni de cambios en la piel, y no han ido a más con el tiempo, muchas veces se trata de venas superficiales dilatadas sin que la circulación profunda esté comprometida. En estos casos, la decisión de tratarlas suele depender más de cómo te sientes tú con su aspecto que de una necesidad médica urgente.
Señales de que dejan de ser solo estéticas
- Dolor, pesadez o calambres en la pierna que empeoran a lo largo del día.
- Hinchazón en el tobillo que no tenías antes.
- Picor persistente o cambios de color en la piel alrededor de la vena.
- Una vena que se pone dura, caliente y dolorosa al tacto de forma repentina.
- Sangrado, aunque sea leve, tras un golpe pequeño en una varice.
- Una herida cerca del tobillo que tarda mucho en cicatrizar.
Por qué conviene una valoración, no un diagnóstico a ojo
Una ecografía Doppler, que hace un especialista en pocos minutos y sin molestias, muestra cómo funcionan las válvulas de las venas y si hay reflujo de sangre hacia atrás. Es la única forma fiable de saber si detrás de esas varices hay solo un problema de imagen o una circulación que necesita seguimiento. A partir de ahí, las opciones van desde no hacer nada y observar, hasta medidas de compresión o procedimientos concretos, según lo que muestre la prueba.
Cuándo pedir cita sin demorarlo
Si notas alguna de las señales de alarma —dolor creciente, hinchazón nueva, una vena caliente y dura, sangrado o una herida que no cierra—, no lo dejes para "cuando tengas tiempo": pide cita con un especialista en cirugía vascular. Fuera de esas señales, una revisión no urgente sigue siendo una buena idea si las varices han cambiado de aspecto o de tamaño en los últimos meses.


